Acerca de la Biblioteca

MISIÓN

Como responsable de la gestión de información legislativa y parlamentaria, apoya en el cumplimiento de las funciones al cuerpo parlamentario, mediante recursos de información y servicios accesibles, pertinentes y de calidad. A la vez, ejerce su rol de mediadora entre el Parlamento y la sociedad,mediante la generación de instancias de difusión, diálogo y reflexión; además de gestionar, conservar, difundir y garantizar el acceso al patrimonio documental y recursos de información digitales. A través de propuestas educativas y culturales contribuye con la promoción de la cohesión social, la construcción de ciudadanía y el desarrollo cultural de la sociedad.

VISIÓN

Consolidarse como un centro de documentación referente en información legislativa y parlamentaria para el Poder Legislativo, la sociedad uruguaya y la región. Ser una institución dinámica y flexible a su entorno, que a través del desarrollo de servicios presenciales y virtuales, del diseño de estrategias de difusión y el fortalecimiento de la cooperación,se proyecte con responsabilidad social y de forma sostenible.

VALORES

Democracia
Promover acciones y serviciosorientadosal fortalecimiento de laDemocracia y la construcción de ciudadanía, con el fin de contribuir en la formación de principiosy actitudesdemocráticas.

Responsabilidad Social
Asumir diariamente la responsabilidad de promover, desarrollar y difundir acciones que garanticen el acceso de todas las personas a las colecciones y servicios.

Profesionalismo y servicios de calidad
Orientar estratégicamente la gestión en pro de optimizar procesos y brindar más y mejores servicios. Fomentar la capacitación y actualización continua de las personas que conforman la Biblioteca, así como el desarrollo del trabajo colaborativo.

Creatividad e innovación
Estimular la creatividad y la innovación necesarias para responder de manera transformadora a lasexigenciasde un contexto variable y desafiante.

Historia

1883-1923: Biblioteca de la Cámara de Representantes y Biblioteca de la Cámara de Senadores
Ambas Bibliotecas, independientes, estaban vinculadas directamente a las respectivas Secretarías de cada cámara, que funcionaban a fines del siglo XIX en casas alquiladas por el Parlamento nacional, muy cerca del Cabildo de Montevideo, ubicadas una de ellas en la calle Bartolomé Mitre y la otra en Juan Carlos Gómez.
En el mes de julio de 1883 el Presidente de la Cámara de representantes, José C. Bustamante, hace referencia a la aspiración de algunos representantes de proponer la creación de una Biblioteca que colaborara a la tarea legislativa a la que se enfrentaban los integrantes de la Cámara de Representantes, tarea a la que muchas veces enfrentaban sin poseer –según sus propios reclamos- de la información suficiente. Para eso, dispuso mantener y votar la partida del año anterior para la adquisición del carruaje de la Presidencia de la Cámara a cambio de los recursos necesarios para la creación de la biblioteca.
En el año 1885 se creó el cargo de Bibliotecario y se le adjudicó una partida específica de seiscientos noventa pesos de la época por concepto de sueldo mensual, la que figura en el Presupuesto de la Secretaría de la Cámara de Representantes.
En sintonía con la búsqueda de mayor profesionalización, en mayo de 1895 se aprueba el proyecto presentado por el Diputado Abel J. Pérez, el mismo reorganiza el funcionamiento de la biblioteca, y crea una Comisión especial integrada por tres representantes, que tendrán las tareas de: confeccionar un reglamento, comprar libros y crear un catálogo.

1923 a 1929: unificación de las Bibliotecas de la Cámara de Senadores y de la Cámara de Representantes
En noviembre de 1923, el diputado Gustavo Gallinal, somete a consideración de la Comisión de asuntos internos de la Cámara de Representantes el proyecto de “refundición” o unificación de las Bibliotecas de la Cámara de Senadores y de la Cámara de Representantes. Se argumentaba que no existían motivos para mantenerlas divididas, que una sola Biblioteca puede servir para ambos cuerpos legislativos, siendo suficiente una buena reglamentación interna para asegurar un buen servicio.
El proyecto de unificación de las bibliotecas fue remitido a las Cámaras para su discusión, con fecha 7 de mayo de 1928, por la denominada “Comisión informante” integrada por los Diputados colorados, Sres. Ovidio Fernández Ríos, Héctor Ferreira, Lorenzo Belinzon y los nacionalistas J.D. Durán y Silvestre Pérez.
La estructura del proyecto consta de una exposición de motivos y un articulado de cinco disposiciones. En la exposición de motivos se fundamenta la unificación de las bibliotecas de cada Cámara básicamente por razones de conveniencia organizativa, edilicia y presupuestal. La Comisión expone de forma por demás elocuente que no existen motivos para que se instalen dos bibliotecas parlamentarias separadas, con duplicación de ejemplares y con personal diferente.
La ley de creación de la Biblioteca del Poder Legislativo, N.º 8.417, fue el producto legislativo de una larga discusión en el seno del Parlamento y finalmente entra en vigencia el 31 de mayo de 1929, dando lugar a la unificación final de las Bibliotecas de la Cámara de Senadores y de la Cámara de Representantes.
Según las discusiones parlamentarias que tuvieron como objeto el trato de la unificación de ambas bibliotecas, surgen dos asuntos centrales que concentraron la atención de los legisladores. Por un lado, la posibilidad de la apertura ciudadana o sea que la biblioteca no sea simplemente parlamentaria, sino también que estuviera abierta al público en general, reuniendo ambas características al mismo tiempo. Por otro, el debate se concentró en la importancia de poder contar con un personal calificado que se encargara de las diversas tareas que deben desarrollarse en una biblioteca parlamentaria.
La separación material de ambas Bibliotecas, continuará aun aprobado el proyecto de la ley n.º 8417 y hasta que las Cámaras ocupen la nueva sede del Palacio Legislativo, donde se instalará de manera definitiva la Biblioteca en un lugar único.

1929 a la actualidad: Biblioteca del Poder Legislativo
La actual biblioteca fue inaugurada el 25 de agosto de 1929. Originalmente fue administrada por una comisión integrada por dos senadores y una entidad que ya no existe, llamada Comisión de Biblioteca de la Honorable Cámara de Diputados. Cinco años más tarde gracias a la ley N° 9.427 del 28 de agosto de 1934, pasa a depender de la Comisión Administrativa del Poder Legislativo.

Acontecimientos destacados
  • 1929: Inauguración de la Biblioteca: 25 de agosto.
  • 1930: Aprobación del primer Reglamento de Préstamos.
  • 1971: En virtud de aprobarse la ley de depósito legal la Biblioteca comienza a recibir un ejemplar de todos lo que se edita en nuestro país.
  • 1982: Curso de capacitación en bibliotecas para la totalidad de los funcionarios.
  • 1992: Introducción de tecnología informática. Se confeccionaron programas informáticos especializados para la gestión y análisis de la información contenida en libros y en publicaciones periódicas. Adquisición de computadoras para todas las áreas.
  • 1995: Inauguración de la Hemeroteca, en el edificio Anexo José Artigas.
  • 2014: Adquisición del primer escáner de alta producción para digitalizar colecciones propias, en especial el histórico de la prensa nacional en formato A3.
  • A partir del 1º de enero se pasa a comprar diariamente los archivos digitales del 100% de la prensa de alcance nacional.
  • 2015: Elaboración y presentación a las autoridades del primer “Plan quinquenal: 2015-2020”.
  • Digitalización del documento original de la “Constitución Nacional de 1830”.
  • 2017: Edición de la Constitución en sistema Braille y de la transcripción de texto a voz de la Constitución vigente. Donación de Constituciones, en ambos soportes, a todos a los Gobiernos Departamentales, a través del Congreso de Intendentes.
  • El 25 de agosto de 2019 la Biblioteca cumplió 90 años.

Acervo Bibliográfico

El acervo bibliográfico se compone de:

  • 250.000 obras monográficas (colección general de gran valor histórico, obras de Derecho, legislación nacional y extranjera, textos de estudio, rica colección en las áreas de Humanidades y Literatura, etc.).
  • 620 volúmenes correspondientes a la Colección Camareta (564 títulos diferentes, de alto valor histórico, documentos originales, manuscritos, ejemplares únicos en el país, primeros impresos, etc., que corresponden en su mayoría a publicaciones del siglo XVII, XVIII, XIX y algunas ediciones valiosas del siglo XX).
  • 700.000 Diarios, Semanarios y Suplementos, desde 1835 hasta la actualidad (soporte papel).
  • 31.000 ejemplares de Diarios, Semanarios y Suplementos (soporte digital).
  • 155.000 revistas (revistas generales, especializadas y jurídicas), soporte papel.
  • 1.333 microfilms de prensa nacional.